Estilo Zen...


Zen: es similar al estilo oriental pero todavía más simple y despojado. También busca la armonía y el equilibrio pero con un toque sutilmente masculino, menos sobrecargado de elementos decorativos. Utiliza colores neutros y claros, objetos de bambú y telas rústicas.
La decoración Zen, tiene su origen en esta filosofía oriental. El Zen tiene sus raíces en la filosofía y la prédica de Buda, en el siglo VI aC, pero alcanza su máxima expresión en el siglo XIII, en Japón, teniendo gran influencia sobre la cultura japonesa.


Esta filosofía se orienta hacia la búsqueda de armonía y la iluminación, mediante la paz interior y las acciones simples. Se busca el despojamiento de adornos artificiales para obtener un entorno más puro y agradable, donde olvidar las preocupaciones y el estrés, convirtiendo al hogar en un refugio para la desconexión. El estilo Zen y su simplicidad, se orientan a la armonía y el equilibrio, mediante la decoración y la arquitectura.


Las características del Zen, son los colores blancos y los colores neutros, como el gris, o el crema. Se utilizan toques leves de color, aplicados en elementos decorativos o en un detalle puntual
El mobiliario es de gran simpleza, las líneas rectas, la madera natural, los muebles bajos, invitan al orden y la armonía.


La luz en los ambientes Zen, debe ser difusa, empleando artefactos escondidos, para lograr una atmòsfera de intimidad y relax.
Los objetos decorativos empleados deben ser austeros y escasos, la madera y el cristal son adecuados para estos espacios. Las paredes preferentemente estarán vacías, o lucirán algún cuadro que combine con la decoración general.
Las telas de tapicería, deberán ser de fibras naturales, como la seda, el algodón, el lino, preferentemente tejidos rústicos.